Derecho de Familia

Mediación Familiar

La mediación familiar es una instancia previa a algunos juicios de familia, donde un mediador ayuda a las partes a llegar a un acuerdo sin necesidad de litigar. En ciertas materias es obligatoria por ley antes de poder demandar; en otras, es voluntaria.

¿Cuándo deberías consultar?

  • Te notificaron que debes pasar por mediación antes de poder demandar y no sabes cómo funciona.
  • Quieres saber si tu caso está entre los que exigen mediación obligatoria.
  • Prefieres llegar a un acuerdo con la otra parte antes de litigar, aunque tu materia no lo exija.
  • La mediación no funcionó y necesitas evaluar los siguientes pasos.

Cómo funciona el proceso

Según la Ley 19.968 (Art. 106), hay que pasar por mediación antes de poder demandar cuando la materia es:

  • Pensión de alimentos.
  • Cuidado personal.
  • Relación directa y regular (régimen de visitas).

Esto aplica ya sea que se demanden juntas o por separado. No es obligatoria, y se puede litigar directamente, en materias como:

  • Divorcio y separación judicial. El tribunal puede sugerir mediación voluntaria, pero no es un requisito previo.
  • Nulidad de matrimonio.
  • Casos de violencia intrafamiliar.
  • Filiación (reconocimiento o impugnación de paternidad).
  • Adopción.
  • Medidas de protección de niños, niñas y adolescentes.
  • Casos de urgencia calificados por el tribunal.

Muchos clientes llegan pensando que “siempre hay que mediar primero” y no es así: en varias de las materias más comunes se puede ir directo a tribunales.

01

Conversación inicial

Para identificar si tu materia exige mediación obligatoria.

02

Derivación al mediador

Correspondiente, si la mediación es obligatoria.

03

Sesión o sesiones de mediación

Donde se busca un acuerdo entre las partes con la guía del mediador.

04

Si hay acuerdo

Se formaliza y puede presentarse al tribunal para su aprobación.

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Si no hay acuerdo

Se emite un certificado que habilita para demandar judicialmente.

Preguntas frecuentes

Varía según la disponibilidad del mediador y la complejidad del caso, pero en general es más rápida que un juicio completo.

No es obligatorio para la mediación en sí, pero contar con asesoría legal ayuda a entender qué te conviene acordar y a preparar el eventual juicio si la mediación no prospera.

Se emite un certificado de mediación frustrada, que habilita para presentar la demanda judicial correspondiente.

Existen mediadores gratuitos asignados por el sistema y también mediadores particulares. Podemos orientarte sobre ambas vías.

Puedes optar por mediarla igual de forma voluntaria, o ir directo a la vía judicial correspondiente.

¿Necesitas orientación sobre mediación familiar?